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Longevidad Saludable

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lunes, enero 08, 2007

Elixir de la juventud en alimentos sanos

Elíxir de la juventud en alimentos sanos

Recuerda que el cuerpo se desgasta día tras día. Prepárate.
CST on Monday, January 8, २००७
EFE
Frutas, hortalizas, verduras, pan, cereales, legumbres, cacao soluble, frutos secos y aceite de oliva. Son las "vacunas naturales" más eficaces para prevenir el deterioro de las células causado por las sustancias nocivas presentes en el aire y el ambiente. ¡Tómalas ahora mismo para vivir más años y dáselas a tus hijos para que lleguen más sanos a la edad adulta!
Si quieres comprobar rápidamente los efectos de la oxidación, un proceso químico que tiene lugar permanentemente en los seres vivos, simplemente pela una manzana y déjala expuesta al aire. Podrás observar que después de unos instantes la fruta adquiere un color marrón y con el paso de las horas comienza a estropearse.
FOTO CORTESÍA
FOTO CORTESÍA
Hay que comer bien para rejuvenecer.
Aunque no pueda apreciarse a simple vista, este fenómeno también se produce constantemente en el cuerpo y se halla en el origen de procesos como el envejecimiento precoz de la piel o enfermedades degenerativas como el cáncer.
"Los responsables de la oxidación son un grupo de elementos químicos denominados radicales libres, unas moléculas altamente agresivas que se desplazan por el organismo provocando reacciones químicas, que deterioran las membranas celulares", señala Tom McLellan, nutricionista de California.
Para enfrentar a estos verdaderos "terroristas bioquímicos", no hace falta que tomes medidas demasiado complicadas ni esforzadas.
Basta con incluir regularmente en la dieta los alimentos más ricos en antioxidantes, las sustancias que neutralizan a los radicales libres, evitando que alboroten el organismo y protegiéndolo de la oxidación y el desgaste.
Según McLellan, uno de los grandes debates de los últimos años lo protagonizan los antioxidantes, presentes de forma natural en los alimentos.
Todavía hay un gran desconocimiento sobre qué beneficios reales aportan y qué alimentos contienen mayor cantidad de estas auténticas vacunas antienvejecimento.
Más vegetales, más vida
En los adultos, además de frutas, hortalizas y verduras, parece claro que el té y el vino ayudan a recibir el aporte necesario de antioxidantes. Pero hasta ahora no se había publicado ningún estudio que muestre qué alimentos deben consumir los niños y adolescentes, para asegurar un buen aporte de estas sustancias.
La Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación (SEDCA) ha presentado la Rueda de Alimentos ricos en Antioxidantes, que enseña qué alimentos son más positivos para la salud de nuestros hijos por su potencial antioxidante.
Las dietas ricas en antioxidantes no sólo son necesarias en la edad adulta, ya que algunos estudios médicos muestran que los niños que las han consumido gozan de una mejor salud, especialmente cardiovascular, al llegar a la edad adulta.
La SEDCA aconseja que la base del aporte de antioxidantes sean como mínimo 5 cinco raciones al día de frutas, hortalizas y verduras.
Esto representa casi el 55 por ciento del consumo recomendado de estas sustancias, mientras que el pan, las papas, cereales y legumbres, representarían el 26 por ciento.
La Rueda incluye el cacao soluble como alimento importante en la dieta infantil y juvenil, ya que es rico en flavonoides, y combinado en el desayuno y la merienda con un vaso de leche, aporta un 16 por ciento de los antioxidantes de los más jóvenes. El aceite de oliva y los frutos secos cierran este esquema.
Beneficios del cacao
Diversos estudios han comprobado que el cacao, como el vino o el té, contienen un determinado tipo de antioxidantes, los polifenoles, que ejercen un efecto protector sobre la función vascular y neutralizan la acción de radicales libres, que a la larga causan enfermedades y favorecen el envejecimiento.
Según la SEDCA la dieta ideal consiste en tres piezas diarias de frutas o un vaso de su zumo y una pieza, 100-180 gramos diarios de pan, 1 ó 2 papas, un plato de verdura y un plato de ensalada (de cinco a siete días a la semana), una o dos cucharadas soperas cacao o su equivalente al día , un plato de legumbres dos a tres veces por semana, 30 gramos de frutos secos al día y aceita de oliva en cantidad suficiente para aderezar los platos y cocinar.
"Los antioxidantes, que bloquean los efectos nocivos de los agentes causantes del envejecimiento, son clave para prevenir las enfermedades cardiovasculares, el desarrollo de tumores o la disminución de alteraciones en el sistema nervioso, y pueden servir de refuerzo del sistema inmunitario", según McLellan.
Los expertos de la SEDCA aseguran que seguir una dieta rica, variada y equilibrada es la mejor manera de aportar a nuestro organismo la cantidad de antioxidantes que necesita, para prevenir que nuestras células envejezcan en exceso.


lunes, noviembre 27, 2006

Medicina preventiva para envejecer de forma saludable/ V Congreso de Medicina Antienvejecimiento y Longevidad/ Pedro Galo Aguilar

 
Hacer ejercicio y una dieta sana es una buena forma de prevenir enfermedades a cualquier edad
 
Hacer ejercicio y una dieta sana es una buena forma de prevenir enfermedades a cualquier edad

V Congreso de Medicina Antienvejecimiento y Longevidad

Medicina preventiva para envejecer de forma saludable

Hay que evitar el envejecimiento morfológico y metabólico, según los especialistas
 
Prevenir enfermedades es el consejo médico más recurrente y propio para cualquier edad, y es precisamente este tema sobre el que se ha hablado durante todo este fin de semana en el V Congreso de Medicina Antienvejecimiento y Longevidad, donde se ha dejado patente que la mejor forma de envejecer y prevenir es viviendo de la manera más saludable posible.


· Redacción - 06/11/2006
 
Este fin de semana ha tenido lugar en Madrid el V Congreso de Medicina Antienvejecimiento y Longevidad, dirigido a todos los profesionales del ámbito de la salud. Se trata del segundo congreso celebrado a nivel internacional y donde han asistido cerca de 300 especialistas provenientes de todo el mundo, que han analizado durante tres días los avances de este tipo de medicina.
 
El presidente de la Sociedad Española de Medicina Antienvejecimiento y Longevidad (SEMAL), el doctor José Márquez-Serres, puntualizó durante la presentación del evento, que "la medicina preventiva no sólo busca aumentar la longevidad, sino también, y fundamentalmente, mejorar la calidad de vida de las personas". En su opinión, la calidad de vida se basa en seis puntos fundamentales: "una dieta sana, hacer ejercicio físico, evitar las situaciones de estrés, tomar suplementos nutricionales, la optimización hormonal y cuidar el físico".
 
Por su parte, el presidente de honor de este V congreso, el doctor Rafael Santoja, explicó que "existen dos tipos de envejecimiento: el cronológico o genético, que supone el 30 por ciento, y el morfológico y metabólico, que supone el 70 por ciento y que se debe al estilo de vida que llevamos". Es este último el que está en nuestra mano evitar, por lo que "es bueno comenzar a una edad temprana, entre los 30 y 35 años". Y es que, el envejecimiento morfológico se caracteriza, según este experto, por la pérdida de masa muscular magra, de densidad ósea y cartilaginosa, de flexibilidad en los vasos sanguíneos y de la reducción en la liberación de secreciones hormonales”.
 
Márquez-Serres hizo hincapié en que "la medicina preventiva no trata exclusivamente con ancianos, sino con personas sanas y jóvenes para evitar patologías futuras". Así, Benno Becker, catedrático de psicología de la Universidad Ultra de Brasil dijo que "se enseña, por ejemplo, a comer bien a los niños". En este sentido, Santoja insistió en que "la nutrición y el ejercicio son dos pilares fundamentales del antienvejecimiento y ambos previenen contra el estrés". Un dato importante si tenemos en cuenta que las enfermedades con más relevancia en este siglo son la depresión y la obesidad, ambas causadas por el estrés. Por tanto, este experto recomienda llevar un estilo de vida y una dieta adecuadas porque, en su opinión “somos lo que comemos". "Tenemos que hacer más comidas al día, alrededor de cinco, que sean menos copiosas para facilitar los procesos digestivos", añade.
 
Mas vale prevenir…
 
El especialista en medicina interna del hospital San José de Monterrey, Pedro Galo Aguilar, subrayó que "la restricción calórica aumenta la vida". Así, "alimentos como las coles, las fresas, la miel o el queso fresco prolongan la juventud, mientras que otros como los refrescos de cola favorecen el envejecimiento".
 
Por otro lado, el cónsul general internacional para los problemas de salud, Michael Polakov, apuntó que la gran novedad es que con la medicina preventiva "no hace falta experimentar los síntomas de las enfermedades para prevenirlas; existen análisis genéticos, que tienen el 100 por ciento de fiabilidad y que dicen si tenemos posibilidades de padecer alguna enfermedad y también si algún fármaco nos va a hacer daño". Así, este experto considera que "la medicina antienvejecimiento es la suma de la medicina preventiva, la regenerativa y la rejuvenecedora, que combina los avances científicos y los cambios en los hábitos de vida".
 
La medicina preventiva hoy día es necesaria, ya que, como apunta Benno Becker "la sociedad no está preparada para la longevidad de los ciudadanos, por lo que hay que programarla, en un corto período de tiempo, para ocupar a un gran número de ciudadanos de entre 80 y 100 años".
 


Lic. Nut.Miguel Leopoldo Alvarado Saldaña

viernes, octubre 27, 2006

Envejecimiento saludable para prevenir la dependencia

Envejecimiento saludable para prevenir la dependencia
 
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Basada en un nuevo concepto de calidad de vida del adulto mayor y para establecer la diferencia entre vejez y enfermedad, la Asociación de Gerontología de Santa Fe explicó cómo ayudar a las familias cuando el anciano comienza a tener síntomas de vulnerabilidad. También apuntó a promover el autocuidado.
Mariana Rivera
 
El ser humano no se define sólo por la cantidad de vida (longevidad), sino también -y con mayor profundidad- por la calidad con la que la vive. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha reconocido la importancia de esta última en los adultos mayores, afirmando que es fundamental la calidad de vida global que se disfruta durante los años que se vive.
 
El Dr. Hugo Valderrama, gerontólogo titular de la Asociación de Gerontología Social de Santa Fe, comenzó a dictar el 14 de octubre un curso para cuidadores familiares y el autocuidado de adultos mayores, en la Universidad Católica de nuestra ciudad. La propuesta surgió de un proyecto presentado por Hugo Valderrama y Graciela Domínguez (especialista en Gerontología) a la Fundación Navarro Viola de Buenos Aires, que obtuvo el Premio Bienal de Ancianidad "Nuestros ancianos, la familia y la sociedad".
 
El profesional brindó información sobre el nuevo concepto de permitir que el adulto mayor llegue a una avanzada edad con calidad de vida, remarcando el concepto de independencia funcional. Pero también describió cuál es la situación que vive la familia cuando uno de sus adultos mayores comienza a requerir mayores cuidados como consecuencia de que sus capacidades funcionales empiezan a declinar.
 
"Salud -comenzó planteando- ya no es la ausencia de enfermedad, sino la posibilidad de disfrutar de la vida con calidad. Si una persona se siente sana, así esté enferma, puede disfrutar de la vida. Los profesionales de la salud estamos cayendo en el error de medicar el paso del tiempo: si viene una persona arrugada, la queremos `desarrugar'; si tiene las manos deformadas por la artrosis, le queremos enderezar los dedos. En este contexto, el galeno debe medicar sólo la patología, siempre que ésta le impida vivir con calidad de vida al paciente".
 
Asimismo, admitió que "muchos profesionales, al desconocer algo de Sociología, Economía o Cultura del Envejecimiento, se ven presionados por la familia `porque algo hay que hacer por el viejo' o porque les parece que duerme, come, camina poco o que se olvida de algo, y terminan medicando la vejez".

Vejez no es enfermedad

Por eso, Valderrama aseguró que el concepto de enfermedad no es más para los geriatras si el paciente tiene o no salud, sino considerar si es o no funcional ese ser humano con sus 80 ó 90 años.
 
"Si es funcional y eso le permite vivir bien, así camine lentamente, si le alcanza para ir al baño, bañarse, vestirse y comer solo (cuestiones que hacen a su dignidad), se siente alegre por eso. Luego, hay que investigar qué le falta para que tenga calidad de vida, que tiene relación con la visita de algún familiar, el llamado de alguien cercano", planteó.
 
Asimismo, cuestionó que "no puede ser que el mayor gasto que haya en salud esté destinado a la ancianidad, porque son los que más consumen. Se sabe que, en el último mes de vida, una persona mayor consume el doble en costo de lo que consumió en salud en toda su vida. Esto sucede porque la sociedad tiene incorporado el concepto de que la vejez significa o está relacionada con las enfermedades, noción que también está metida en la cabeza del médico.
 
"Por eso -continuó-, la familia paga por un servicio de emergencia para el anciano, pero tiene que ser como una de sus necesidades, no la esencial. Nadie piensa en su diversión o en su amor a esa edad. No obstante, sí están pendientes del prepago, y se producen demasiados gastos estudiando la vejez y no la patología".

Anciano frágil o vulnerable

En este punto, advirtió que existe una paradoja: en Biología, los seres vivos aptos, sanos, son los que llegan a viejos. Por lo tanto, los únicos sanos entre los humanos son los viejos, los que pueden dar testimonio de haber vivido, con o sin enfermedades, con más o menos achaques, pero de haber llegado. Biológicamente han sido aptos: crecieron, maduraron, se reprodujeron seguramente y llegaron a la ancianidad. Los "bombardeamos" con medicación cuando, en realidad, habría que gastar en lo preventivo, propuso.
 
En relación con eso, Valderrama recordó el concepto de funcionalidad: "Significa que una persona pueda tener acceso a una vivienda; que las puertas deben ser grandes, para que pueda pasar una silla de ruedas, si la necesita; que en el baño no se caiga, entre otras cuestiones. Pero de esto nadie se encarga. De hecho, el principal problema que hoy tiene la ancianidad es que sean confundidos con enfermos y que no se detecte al anciano denominado frágil o vulnerable (el que supera los 85 años; que vive solo, sin hijos que lo ayuden; que tiene problemas económicos y, a la vez, muchas enfermedades), que es el que va a terminar siendo, a muy corto plazo, disfuncional y, equivocadamente, será incorporado a un sistema médico que le es hostil.
 
"Las personas con estas características -precisó- son las que en muy breve lapso están ocupando una cama hospitalaria porque se caen y se quiebran la cadera o se agarran una neumonía en el invierno. Sobre este tema no hay absolutamente nada escrito en el país y, menos, un programa preventivo".

Problemática familiar

Durante la ancianidad también se dan algunos problemas como los deterioros cognitivos (demencias) o algunos problemas físicos graves. Al respecto, Valderrama planteó que "se hace hincapié en gastos, movimientos y preocupaciones familiares y médicas que llaman la atención porque se realizan muchos esfuerzos en hacer funcionar lo que ya sabemos que no lo hará".
 
También señaló que, "llamativamente, hay otro problema tanto o más grande que la enfermedad del adulto mayor en sí, que es la problemática familiar detrás de esta persona, que nadie aborda. Todos los congresos hablan de las demencias del adulto mayor, pero nadie dice qué opciones tiene la familia para poder manejarse".>
Y continuó: "Cada vez me convenzo más de que esto es como un Titanic, de que uno va derecho hacia un iceberg y lo que se ve es el anciano. Pero, en realidad, hay una enfermedad familiar muy compleja que tiene que ver con el manejo de culpas. En el primer período de cualquier dolencia en la ancianidad, siempre hay una dependencia aceptada. Si uno almuerza con una persona que supera los 70 u 80 años, seguramente lo vamos a ayudar a sentarse o acompañar al baño, si es una señora. Nadie se rasga las vestiduras por eso y hasta nos sentimos bien haciéndolo. Pero, si esa persona se orina, se babea o se levanta y se cae al piso varias veces, uno se siente hasta avergonzado y puede ser nuestra madre o abuela.
 
"Pero de la dependencia aceptada -precisó-, en la que todos somos solidarios, pasamos al punto de inflexión donde comienza la dependencia avanzada: entonces, aparece el concepto de carga familiar y de estrés del cuidador. Éste nunca eligió ser tal, sino que habitualmente es `el que está al toque'. Si, generalmente, nos morimos antes los hombres, la cuidadora natural es la mujer".
 
Valderrama mencionó que, "si es una persona mayor de edad, difícilmente pueda ocuparse y enseguida aparecen los hijos. Pero, habitualmente, no todos. Si son varios, el cuidado recae, la mayoría de las veces, sobre una mujer. Y, si es soltera, viuda o separada, con más razón. Los demás se aferran a la `excusa' de tener familia".
 
Explicó que, en ocasiones, colaboran los hijos llevándose al pariente a la casa de cada uno. Ello complica más la situación porque ser trasladado de un lugar a otro lo termina confundiendo, ya que a esta edad son muy poco flexibles a los cambios y les cuesta adaptarse a los distintos ambientes. Generalmente, esta mujer, la cuidadora, está entre los 30 y 50 años, edad en la que, si no tiene pareja, todavía es sexualmente activa, quiere ser bonita y socialmente atractiva. Pero ve que, de golpe, empieza a vivir una vejez que no es la que tenía prevista, la de la madre o del padre que tiene que cuidar, y que, además, es patológica. Esto le exige "no ir a tomar el té con su madre, sino limpiarle la cola, darle cuidados básicos, que tienen que ver con cuestiones que a nadie le gustaría vivir con sus propios padres".

Sensación de amor y odio

"Esta tarea se va complicando -continuó ejemplificando el Dr. Valderrama- porque, en principio, se mueve por un impulso que es el amor ("Debo hacer esto") hasta que se produce de a poco la sensación de agotamiento, cansancio, fastidio y hasta el odio (`Te amo, pero me estás arruinando la vida'). Esta ambivalencia amor-odio crea en la persona que lo padece un terrible estrés y sentimiento de culpa porque percibe este odio y se fastidia al tener que ir a cuidarla, cuando no debería ser así.
 
"La culpa es el inicio de los desastres", sentenció. La gente "sigue creyendo que el modelo es que el anciano, sea cual fuere su condición, debe envejecer en su domicilio. Esto es así cuando hablamos de envejecimientos normales, cuando hay posibilidades de manejo domiciliario, pero no cuando la persona tiene incontinencia, además de alguna demencia."
 
Al respecto, Valderrama opinó que "todavía creemos que les damos un servicio porque buscamos una señora seria, responsable, para cuidar a nuestro familiar. A veces, esa persona no tiene la más mínima idea de lo que es la higiene de otros y, menos, de un enfermo. La gente confunde, como los médicos, vejez con enfermedad e ignora si lo que tiene delante es vejez o patología. Los médicos no contribuimos mucho a ayudar a entender la diferencia. En este modelo de familia que empieza a tener conflictos, esta mujer entra en crisis, termina generalmente yendo a un psiquiatra, busca ayuda de algún médico de familia o apoyo en cuidadores, pero no todos están capacitados".

Nadie se hace cargo

Por último, Hugo Valderrama aseguró que "los cuidadores sirven en las instituciones donde hay un sistema de control y organización, con enfermeros, médicos y otros integrantes de este grupo. Sin embargo, muchas familias terminan armando un pseudosanatorio en sus casas para cuidar el anciano, con personal las 24 horas. Pero terminan siendo víctimas de la enfermedad del anciano y de un sistema de tipo administrativo montado en el domicilio del familiar.
 
"Lamentablemente -consideró-, la gente hace esto por ignorancia porque las prepagas, o las obras sociales, la Dirección de Tercera Edad de la provincia o la Nación no se encargan de asesorar a la familia y a la comunidad. Esto está pasando y nadie hace nada, a pesar de que la Constitución dice que el Estado tiene que hacerse cargo de esto, a través de las obras sociales."
 


Lic. Nut.Miguel Leopoldo Alvarado Saldaña

sábado, octubre 21, 2006

Cascara de los citricos, insospechada fuente de antioxidantes

La cáscara de los cítricos, insospechada fuente de antioxidantes
10 de octubre 2006
¿Sabía que la cáscara de las frutas cítricas tiene importantes cantidades de sustancias antioxidantes de prometedoras propiedades anticancerosas?

 Estudios preliminares efectuados sobre cultivos celulares, en Ontario, Canadá, han despertado asombro e interés en la comunidad científica, ya que se ha demostrado la capacidad que poseen ciertos bioflavonoides presentes en algunas frutas cítricas, para inhibir el crecimiento de las células del melanoma (tumor muy maligno de la piel).
 Dicho estudio encontró que los flavonoides tangeretina, nobiletina y 5-desmethyl-sinensetina, son sumamente eficaces para limitar el crecimiento de una línea en particular del melanoma.
 
 Dichas sustancias se hallan en proporciones variables tanto en la cáscara (piel exterior) como en la pulpa de las mandarinas y las naranjas amargas.
 
 Actualmente se está estudiando de qué manera el cuerpo humano metaboliza dichos productos y cuánto de ellos es capaz de aprovechar para la acción anti-tumoral.
 El d-limonene, es un importante monoterpeno presente en los cítricos, y según estudios encabezados por la USDA (Administración Nacional de Drogas de EEUU) ha demostrado poseer una acción quimio-protectiva muy intensa especialmente para la prevención de la aparición y desarrollo del carcinoma de células escamosas de la piel.
 
 Este monoterpeno se halla en concentraciones importantes en la pulpa y la cáscara de las naranjas, toronjas y limones.
 
 Los estudios estadísticos llevados a cabo durante más de una década, muestran evidencia sustancial de la correlación entre consumo de frutas cítricas y baja incidencia de cáncer escamoso de piel.
 
 El consumo de la cáscara de las frutas cítricas es poco común entre algunas sociedades occidentales, pero afortunadamente la divulgación de nuevos hábitos de cocina que incluyen la utilización de la cocción de las cáscaras, facilita la bio-disponibilidad de sus componentes dentro de la dieta diaria.
 
 Otros beneficios quimio-preventivos incluyen la confirmada capacidad del d-limonene de prevenir en un grado notable la aparición del cáncer de mamas y la largamente conocida aptitud de los cítricos para disminuir el riesgo de sufrir enfermedades cardio-vasculares.
 
 Otros flavonoides, en especial la rutina, la quercetina y la catekina, son potentes antio-oxidantes, es decir que poseen una acción anti peroxidación lipídica, pues a) reducen la formación de radicales libres en las membranas celulares, b) inhiben el colesterol LDL, c) regeneran el colesterol LDL oxidado, y d) secuestran iones metálicos capaces de actuar en procesos oxidativos (en especial el cobre iónico).
 
 Aquellos mismos componentes de los cítricos también poseen una activa responsabilidad en los mecanismos anti-inflamatorios, al inhibir ciertas enzimas tales como la ciclo-oxigenasa y la lipo-oxigenasa, las cuales son las culpables de la oxidación del ácido araquidónico y de la producción de prostagalandinas y leukotrienes en las membranas celulares (todos ellos desencadenantes de la mayor parte de los procesos inflamatorios).
 
 Muchos de los mecanismos de inhibición enzimática a nivel de las membranas celulares son los responsables de los efectos anti tumorales de las frutas cítricas.
 Como puede apreciarse, la Naturaleza es una fuente inagotable de sorpresas y de obsequios para el mundo de la Ciencia y la Salud. En un tiempo no muy lejano podremos apreciar los beneficios de muchos de los constituyentes íntimos de las frutas cítricas, tanto en el campo de la Oncología clínica como en el de la Cardiología y la Traumatología.


Lic. Nut.Miguel Leopoldo Alvarado Saldaña

jueves, octubre 19, 2006

DIETA SANA, EJERCICIO FÍSICO Y ACTITUD POSITIVA ANTE LA VIDA, LOS SECRETOS PARA ENVEJECER SALUDABLEMENTE

ACTIVIDAD FISICA Y SALUD -
48ª Congreso Nacional de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología
DIETA SANA, EJERCICIO FÍSICO Y ACTITUD POSITIVA ANTE LA VIDA, LOS SECRETOS PARA ENVEJECER SALUDABLEMENTE

El 48ª Congreso Nacional de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología que se desarrolló en Pamplona durante la semana pasada, abordó el envejecimiento desde el punto de vista de la biología. Los expertos explicaron en qué consiste el envejecimiento, el papel de la genética y los efectos de una dieta rica en antioxidantes.
Otros de los temas abordados durante el 48ª Congreso Nacional de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología estuvieron más dirigidos a la ciencia y a la clínica biológica. Durante las ponencias varias, los expertos explicaron en qué consiste el envejecimiento, el papel de la genética en esta etapa vital, los efectos de la dieta rica en antioxidantes sobre la salud y la longevidad, entre otros aspectos.
Mónica de la Fuente, catedrática de Fisiología la Universidad Complutense de Madrid, fue la encargada de exponer los resultados de las últimas investigaciones que han obtenido en su laboratorio sobre los efectos de la ingestión de una dieta con antioxidantes sobre la salud de los individuos y su longevidad funcional. La hipótesis de la que han partido en su investigación es que “la oxidación o el estrés oxidativo que tiene lugar en nuestras células al avanzar la edad es la causa del deterioro funcional que sucede en el envejecimiento y que conduce al aumento de morbilidad y mortalidad”. La ingestión de cantidades apropiadas de antioxidantes podría restaurar el correcto funcionamiento del organismo. Una dieta rica en antioxidantes es aquella rica en frutas y verduras: “por citar algunos ejemplos: antioxidantes conocidos como la vitamina C se encuentra en buenas cantidades en las naranjas o en los kiwis; el licopeno en el tomate, la vitamina E en los frutos secos —y en el aceite de oliva virgen extra—, los polifenoles en muchos cereales, en vegetales de color, en frutas como la uva, etc”, recordó esta experta.
En este sentido, de la Fuente señaló cuatro pilares en los que una persona debe sustentar su estilo de vida, para “asegurarse, en un gran porcentaje, una mejor y mayor longevidad que la que le correspondería por su carga genética”: una nutrición adecuada, una actividad física apropiada, evitar hábitos nocivos —tabaco, alcohol en exceso, falta de sueño—, y, de forma importante, una “buena actitud ante la vida”. Asimismo, indicó que la realización de ejercicio físico moderado por personas de setenta años “rejuvenece su sistema inmunológico más de 20 años”. El efecto es el mismo que ingiriendo cantidades apropiadas de antioxidantes en la dieta, como aseguró esta experta: “hemos comprobado que la realización de ejercicio moderado aumenta las defensas antioxidantes de las células inmunitarias de la misma forma que lo hace la ingestión comentada. “Si tenemos en cuenta que las funciones inmunitarias que analizamos son predictores de longevidad, ese “rejuvenecimiento” parece asegurar más años de saludable esperanza de vida”, concluyó.
Genética
Por lo que respecta a la actitud frente a la vida, esta catedrática indicó que las personas con estrés emocional, ansiedad o depresión tienen unos parámetros inmunitarios típicos de individuos de mayor edad, de ahí que “sentirse feliz ayude a mantener la salud y a conseguir una mayor longevidad”
José Regidor, catedrático de Biología Celular en la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, explicó qué papel juega el patrimonio genético de cada uno de nosotros en el proceso de envejecimiento y destacó la importancia de la Biogerontología, que “supone estudiar el envejecimiento como un proceso natural, no como un enfermedad”. Regidor señaló que aunque no hay genes de envejecimiento ni una determinación para envejecer de una determinada manera, sí existen situaciones en que la dotación génica de las personas puede influir en la forma de envejecer: “esto significa que nuestros genes van a condicionar nuestro envejecimiento, pero no lo van a determinar. En este juego, el patrimonio génico de cada persona puede permitirle un mejor envejecimiento o una mayor longevidad, pero no lo va a determinar”. Y concluyó su exposición asegurando que “en estos momentos se estudian las peculiaridades génicas que pueden permitir un mejor proceso de envejecimiento”.


Lic. Nut.Miguel Leopoldo Alvarado Saldaña

BIOMARCADORES DEL ENVEJECIMIENTO